Learning English is like …

… filling a water funnel.

Aprender inglés es como llenar un embudo de agua a base de un lento goteo. Imagínate un embudo grande, boca arriba, con la apertura inferior estrecha cerrada, de forma que podamos llenarlo si queremos. Te doy un pequeño cuentagotas para que lentamente vayas llenando el embudo. Al principio el progreso es rápido, puesto que el estrecho cuello inferior ocupa pocos centímetros cúbicos. Se llena enseguida, lo cual nos da cierto optimismo. Después, sin embargo, el embudo se abre radicalmente y cada gota adicional apenas hace subir el nivel. Es frustrante, ya que no paramos de echar gotas pero el nivel no parece subir.

Aprender un segundo idioma ya de adulto es exactamente lo mismo que llenar un embudo con cuentagotas. Cuando eres principiante todo parece alcanzable. Cada día aprendes cosas nuevas y el inglés parece abarcable. Después, ya en la parte plenamente expansiva del embudo, te das cuenta de la inmensidad del idioma y tu reto ya no es lingüístico sino motivante. Te entra esa sensación de “cuanto más sé más me doy cuenta de lo poco que sé”. Es sencillo de explicar: a partir del nivel intermedio, de repente se le abre al alumno la inmensidad de un nuevo idioma. Son casi infinitas las posibilidades de combinar vocabulario, verbos, preposiciones, conjunciones, adjetivos y todo lo demás. Cada frase admite diez maneras de matizarse. Cada verbo importante del idioma admite hasta diez variaciones según qué preposición le enganche, con dos o tres variaciones más por cada preposición según se incluya en la oración un nombre o un pronombre.

Es en este nivel intermedio donde se atasca el 90% de los estudiantes de inglés. Se quedan atascados de por vida y esto es porque o no quieren o porque nadie les ha instado a trabajar oralmente la gramática con la misma disciplina que los acróbatas de circo perfeccionan sus números.

A funnel